Cada vez que una campaña programática se activa, una fracción del presupuesto se destina a IVT (tráfico inválido), son impresiones que no llegan a ningún usuario real. No por error de segmentación, creatividad débil ni mal timing. El “usuario” que recibió el anuncio nunca existió.
Eso es IVT, y en LATAM, los datos de 2025 muestran que el problema es más grande de lo que la mayoría de equipos de marketing asume.
IVT y tráfico inválido: la distinción que importa
IVT o tráfico inválido es el término oficial de la industria, definido por el Media Rating Council (MRC), para describir todo el tráfico que no representa una interacción legítima de un usuario real con un anuncio.
Aunque se usen como sinónimos, IVT y fraude no describen lo mismo. Según la definición del MRC, el término “fraude” no pretende representar fraude en el sentido legal convencional, sino una definición personalizada estrictamente para propósitos de medición publicitaria.
La industria divide IVT en dos categorías:
| GIVT (General Invalid Traffic) | SIVT (Sophisticated Invalid Traffic) |
|---|---|
| Es el tráfico inválido no malicioso. Incluye crawlers de motores de búsqueda, bots de indexación y herramientas de scraping asociadas a servicios legítimos. No tiene intención fraudulenta pero tampoco representa un usuario real (es simplemente tráfico automatizado sin valor para el anunciante). Se puede identificar y filtrar con métodos rutinarios. | Es el tráfico inválido malicioso. Incluye redes de bots diseñadas para simular comportamiento humano, domain spoofing y ad stacking. Todas son técnicas diseñadas específicamente para desviar presupuesto publicitario sin entregar resultados reales. Requiere técnicas avanzadas de detección. |

Los datos reales de IVT en LATAM 2025
Estos son los datos de IVT (tráfico inválido) en Latam para 2025.
Según el Q2 2025 Global Ad Fraud Benchmarks Report de Pixalate, basado en el análisis de más de 120 mil millones de impresiones programáticas globales, la tasa global de IVT fue de 19 % en web, 29 % en mobile app y 18 % en CTV.
Casi uno de cada cinco dólares invertidos en web programático global se sirve a tráfico inválido, lo que representa una pérdida directa para los anunciantes sin protección activa.
Para LATAM específicamente, los datos son aún más reveladores:
Según el Q2 2025 LATAM Ad Fraud Benchmarks Report de Pixalate, Brasil fue el país de la región con mayor riesgo de fraude en mobile apps (41 % de IVT) y en CTV (43 % de IVT).
En Q1 2025, México registró un 36% de IVT en tráfico de mobile apps, y Brasil alcanzó 37 % de IVT en CTV.
Estos números no significan que toda esa inversión se pierde necesariamente, porque los sistemas de verificación filtran parte del IVT antes de que se sirva el anuncio. Pero sí indican que sin protección activa, una fracción significativa del presupuesto está en riesgo.
El nuevo vector de amenaza que cambió la ecuación en 2024 y 2025 son los bots de IA.
Según el 2025 Global Insights Report de DoubleVerify, en el segundo semestre de 2024 el GIVT creció 86 % año contra año, con el 16 % de ese tráfico atribuido a bots vinculados a herramientas de IA legítimas como GPTBot, ClaudeBot y AppleBot.
Lo que esto significa que los scrapers e indexadores de modelos de lenguaje están generando tráfico que los sistemas tradicionales de detección no siempre capturan, porque provienen de herramientas reconocidas como “legítimas”.
Las principales formas de fraude que debes conocer
Entender cómo opera el fraude es la base para protegerte. Estas son las modalidades más comunes en el ecosistema programático:
- El bot traffic es la modalidad más básica. Redes de dispositivos infectados (botnets) visitan páginas y ven anuncios simulando comportamiento humano. El objetivo es generar impresiones y clicks que se cobran al anunciante sin ningún usuario real detrás.
- Domain spoofing es más sofisticada. Un publisher fraudulento declara ser un sitio premium (un medio de noticias conocido, por ejemplo) para vender su inventario a precios elevados. El anunciante paga CPM premium por inventory que en realidad aparece en un sitio de baja calidad o inexistente.
Las modalidades que más afectan a mobile y apps
- Ad stacking consiste en apilar múltiples anuncios en el mismo espacio, uno encima del otro. Solo el de arriba es visible, pero todos cuentan como “servidos” y generan cobro.
- Pixel stuffing coloca un anuncio en un espacio de 1×1 píxeles, invisible para cualquier usuario. Se sirve técnicamente pero nadie lo ve. Se cobra como impresión.
- Click injection en mobile apps genera clicks falsos justo antes de que un usuario instale una app. El sistema atribuye esa instalación a una campaña pagada de forma fraudulenta.

Lo que los publishers deben saber
El IVT no solo afecta a los anunciantes. Los publishers también asumen responsabilidad y exposición al riesgo.
Un publisher con tráfico inválido en su inventario pierde acceso a SSPs de calidad y DSPs premium que monitorean las tasas de IVT de sus supply partners. Si la tasa de IVT de un sitio supera ciertos umbrales, puede ser excluido de deals de alto valor automáticamente.
Las acciones concretas para publishers son: implementar Ads.txt correctamente (como revisamos en el artículo dedicado), monitorear el tráfico con herramientas de analytics para detectar patrones anómalos (picos repentinos de tráfico sin conversiones, sesiones de duración cero), y trabajar con SSPs que tengan procesos activos de detección de inventory fraudulento.
Próximos pasos
Si implementas al menos tres de las prácticas descritas aquí (Ads.txt, verificación pre-bid y monitoreo mensual), ya estás por delante de la mayoría de anunciantes y publishers que operan en Latinoamérica.
En Programática LATAM seguiremos publicando análisis de calidad de medios y herramientas de verificación.

